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 El Cantábrico, un lugar para visitar.
Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, forman la región conocida como La España Verde.
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CAMINO DE SANTIAGO
XACOBEO 2010

Santiago el Mayor, hijo del trueno.
Santiago, hijo del Zebedeo, dejó a su padre al ser llamado por Jesús. Se le conocía como el hijo del trueno por su vehemencia, fogosidad y su tono de voz que "resonaba tan fuerte que llegaba a los últimos confines"... "...la conmoción que producía en sus discursos hacía temblar de espanto a los perversos, despertaba a los perezosos"...

La tradición le identifica como el Apóstol que evangelizó lo que hoy es España. No obstante, es en Palestina donde muere. Herodes Agripa, rey de Judea, para silenciar las protestas de las autoridades religiosas, complacer a los judíos y dar un escarmiento a la comunidad cristiana, lo escoge como figura representativa y lo condena a muerte por decapitación. La tradición afirma que Santiago fue trasladado hasta las tierras que evangelizó y que fue sepultado en el extremo noroccidental de la Península Ibérica.

Unos fenómenos religiosos tuvieron lugar en la parte más occidental del Reino Astur hacia el año 834. Un ermitaño llamado Pelayo presenció unas extrañas luminarias sobre el bosque que habitaba. Tan raros prodigios fueron puestos en conocimiento del Obispo Teodomiro que decidió investigar el asunto. Adentrándose en el bosque, encontró un pequeño sepulcro que no dudó en identificar como el del apóstol Santiago. Enterado del hallazgo el Rey Alfonso II, acudió al lugar con notables de su corte para venerarlo como patrono y señor de España. Dispuso el monarca que se construyese en aquel lugar sagrado una iglesia para el culto jacobeo.

Los Caminos
A partir del descubrimiento del sepulcro del apóstol, el lugar se convierte en punto de peregrinación de todo el continente europeo. El camino que se utilizó fue el de las numerosas vías romanas que unían diferentes puntos de la península.
Ante aquel incesante flujo humano, fue preciso dotar al camino de una infraestructura necesaria para la atención a los peregrinos. Así se fundaron hospederías, se crearon hospitales y cementerios, se construyeron puentes, iglesias, monasterios y abadías. También se fundaron núcleos de población en la ruta, constituyendo todo ello un legado artístico tan importante que es difícil de valorar.
El Camino Francés es el que se inicia en Valcarlos- Roncesvalles y termina en Compostela. En su recorrido quedan Pamplona, Estella, Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Frómista, Sahagún, León, Villafranca del Bierzo, Portomarín y Arzúa. De esta ruta principal surgen diversos ramales secundarios que conducen a otros lugares de culto.
Una variante muy utilizada a partir del siglo XVII es la que se inicia en Irún y continúa por Hernani hasta Cegama. Aquí se atraviesa el Túnel de San Adrían para llegar a tierras alavesas por Salvatierra y Vitoria y adentrarse en Castilla por Miranda de Ebro y Briviesca.
Otra opción es la que entra en España por el Puerto de Somport y sigue hacia Jaca y Puente la Reina para unirse cerca de Estella al camino principal.
El culto de las reliquias que se conservaban en la catedral de Oviedo tuvo gran aceptación entre los peregrinos que se dirigían a Compostela. Algunos se desviaban desde León, cruzando el Puerto de Pajares para venerar las reliquias de San Salvador. Luego continuaban por el litoral hasta Ribadeo, desde donde se podía optar por ir a Lugo o por Mondoñedo, Villalba y conectar en Arzúa con el Camino Francés.

El Camino de la Costa, discurría desde Irún, pasando por San Sebastián, Guetaria, Guernica, Bilbao, Santander, Santillana del Mar, Gijón y Ribadeo y Santiago. Algunos peregrinos se desviaban para visitar las reliquias del Lignum Crucis en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana y en Oviedo veneraban la imagen del Salvador.

El Camino Portugués. Eran dos las opciones desde Portugal. La que se dirigía a Compostela desde Lisboa a través de Coimbra, Oporto, Braga y Tui, o la que desde Coimbra y Chaves, se adentraba en España por Orense hacia Santiago.

El Camino Inglés. Peregrinos de Irlanda y Gran Bretaña cruzaban el mar en navíos desembarcando en los puertos de Ferrol y Coruña, para continuar luego hasta Santiago.
Muchos se sentían atraídos por el misterioso fin del mundo, así después de recorrer el Camino de Santiago y venerar la tumba del Apóstol, continuaban su ruta hacia uno de los grandes mitos de la antigüedad. Finisterre era el fin de la tierra, donde el Sol se ocultaba cada día en el horizonte de un mar temible y desconocido.

Los milagros del Camino
Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada. Cuenta la leyenda que un matrimonio con un hijo que peregrinaban a Compostela, hicieron noche en Santo Domingo de la Calzada. Una de las criadas de la posada se enamoró perdidamente del apuesto joven. Pero éste, no le prestó atención. Ella, entonces, despechada, entró en el cuarto del joven mientras dormía y le introdujo en su equipaje una taza de plata de la posada.
Al día siguiente, al emprender el camino los peregrinos, la sirvienta dijo a su amo que faltaba una taza de plata. Salieron a su encuentro cuando ya habían recorrido una legua y, registrados, la taza de plata fue encontrada entre el equipaje del muchacho. Llevado a la justicia, al joven se le condenó a ser ahorcado, con gran dolor para sus padres.
Pasado un tiempo, volvieron al lugar de los hechos para rezar por el alma de su hijo, comprobando que aunque colgado, aún estaba vivo. Rápidamente fueron a ver al juez para decirle que mandara descolgar a su hijo porque no había muerto. El juez no podía creer lo que le decían, por imposible, afirmando, en tono jocoso, que lo creería cuando cantara la gallina asada que le estaban preparando para comer. En aquel momento la gallina saltó del asador y comenzó a cantar. El juez maravillado acudió al lugar donde el muchacho seguía colgado, comprobando que permanecía vivo.
Salvado el joven de la horca y una vez se conoció la verdad de los hechos, la criada fue prendida y castigada severamente , continuando los peregrinos su camino hacia Santiago.

Santiago Matamoros.
Fue la legendaria Batalla de Clavijo la que consolidó la imagen de Santiago caballero del ejército cristiano contra los moros.
La tropa cristiana había sido sorprendida y desbaratada en las rocas de Clavijo, cerca de Logroño. Esa noche el Apóstol Santiago se apareció al monarca Ramiro I anunciándole que, por mandato de Dios, ayudaría en la batalla contra los sarracenos. Al día siguiente apareció Santiago sobre un blanco corcel blandiendo su espada y cercenando las cabezas de los "infieles". Esto enardeció a los cristianos que consiguieron así una clamorosa victoria.

SANTIAGO DE COMPOSTELA
Compostela es por tradición y personalidad, una ciudad abierta con la hospitalidad como seña de identidad, deseosa de mostrar su historia y su leyenda, de compartir la fascinación de sus calles y plazas. Ciudad joven y dinámica, es sede de una Universidad con más de cinco siglos de historia.
La amplia oferta monumental tiene su máximo exponente en la Catedral, trazada siguiendo el modelo francés de las iglesias de la peregrinación, se levantó entre los años 1075 y 1211 sobre los restos de las primitivas iglesias construidas en el lugar donde aparecieran los restos del Apóstol, la última destruida por Almanzor en el verano del año 997.
La fachada principal que hoy se ve, fue realizada a mediados del siglo XVIII por Fernando de Casas Novoa. Constituye la máxima expresión del barroco en España.

Accediendo al interior se observa el Pórtico de la Gloria, considerado la obra cumbre de la escultura románica. Fue labrado en el siglo XII por el Maestro Mateo, representando la figura de Cristo sedente rodeado por los cuatro evangelistas. En la arquivolta central aparecen los 24 ancianos del Apocalipsis portando instrumentos musicales. En el parteluz, la figura del apóstol que muestra un pergamino que dice "misit me Dominus" (el Señor me envió). También en esta columna está la famosa huella de una mano que millones de peregrinos han esculpido a lo largo del tiempo. El interior de la catedral muestra la sabiduría de los viejos maestros canteros medievales. Destaca la amplitud y altura de las naves, así como las numerosas capillas de diferentes estilos entre las que destaca la del Pilar.
En la cripta situada bajo el altar mayor, se guarda el sepulcro del Apóstol Santiago. Un pasillo, en la parte superior, atraviesa transversalmente la girola y permite abrazar al apóstol.

La impresionante Plaza del Obradoiro queda flanqueada por notabilísimos edificios, como el Palacio de Gelmírez, construido en los siglos XII y XIII, y considerado la obra más notable del románico civil en España. En su interior conserva espléndidas piezas románicas, como la bóveda del refrectorio. El Colegio de San Jerónimo, con hermosa portada románica, sede del Rectorado de la Universidad. El Hostal de los Reyes Católicos, fundado en el siglo XVI como hospital y hospedería de peregrinos, hoy Parador de Turismo. Y finalmente el Palacio de Rajoy, de traza neoclásica, sede actual de la Xunta de Galicia.

También deben destacarse la Rúa das Hortas, la Iglesia de San Fructuoso, del siglo XVIII. El Colegio Fonseca. La Plaza de las Platerías. La Casa del Cabildo. La Torre del Reloj. La Plaza de Quintana, típico lugar de encuentro. La Casa de los Canónigos y otros muchos edificios , calles y lugares con especial encanto, para visitar a pié, con calma. Para terminar el itinerario, es obligado visitar el Paseo de la Ferradura, desde donde se contempla una de las mejores perspectivas de Compostela.



 


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