Pocas
ciudades como La Coruña pueden ofrecer al visitante
un paseo con tantos alicientes. Los lugares y monumentos
de visita, así como la permanente panorámica del océano,
invitan a realizar este cómodo itinerario: el Paseo
Marítimo de La Coruña.
Comenzando
desde los jardines de Méndez Núñez, pronto se llega
al Castillo de SanAntón, fortaleza
construida entre los siglos XVI y XVIII. Tuvo funciones
de cárcel, siendo hoy sede del Museo Arqueológico.
Se puede visitar de martes a sábado en horario de
10 de la mañana a 19 horas. En verano este horario
de prolonga hasta las 21 horas. Domingos y festivos
de 10 a 15 horas.
Siguiendo la ruta, siempre junto al mar, se deja la pequeña
ensenada de San Amaro para llegar a La Torre de Hércules.
Símbolo de la ciudad, este faro de origen romano sigue iluminando
con sus destellos la noche coruñesa. Se puede visitar en horario
de 10 a 17.45. En los meses de julio y agosto este horario
se prolonga hasta las 23.45. Más adelante el Acuarium Finisterrae,
donde niños y mayores disfrutan con las sorprendentes salas
dedicadas al mundo marino, entre las que llama la atención
el Octupus Garden, la Casa de los Peces y la Sala Humboldt.
Horario de 10 a 19 horas. Poco después, La Domus dedicado
por completo al estudio del ser humano. Todo se puede tocar
para saber quiénes somos y cómo nos comportamos. Los sentidos,
el movimiento, la nutrición del ser humano. Con ello se consigue
despertar el interés y la curiosidad del visitante.
Luego el paseo discurre junto a las playas de Orzán y Riazor,
el campo de fútbol del Deportivo y al final se llega al Millenium.
Curioso monumento de 50 metros de altura que cuenta con grabados
de la historia de la ciudad.
La
Ciudad Vieja es de obligada visita ya que conserva
muy notables monumentos. Sobresalen la Iglesia de
Santiago y la de Santa María del Campo, la
primera románica del siglo XII, con elementos de siglos
posteriores. Santa María del Campo, de estilo románico
y ojival, fue colegiata inicialmente. Ambas están declaradas
Monumento Histórico-Artístico.
Plaza y Convento de Santa Bárbara y convento de las
Clarisas, ampliado en los siglos XVII y XVIII. Relieve medieval
sobre la puerta de entrada. Pequeña plaza de gran belleza. Iglesia y Convento de Santo Domingo, de estilo barroco
gallego del siglo XVIII.
En muy poca distancia, se llega a la famosa Plaza de María
Pita, con el elegante Palacio Municipal, imponente edificio
de principios del siglo XX. En la misma zona se encuentran
las iglesias de San Jorge y San Nicolás, ambas de estilo
barroco. Para terminar el paseo, es aconsejable adentrarse
en las pequeñas calles que parten de la Plaza de María Pita,
repletas de bares y restaurantes ideales para degustar típicas
raciones y platos.