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ESA
MARAVILLA LLAMADA PRERROMANICO ASTURIANO
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Con el nombre de prerrománico se conoce
al periodo artístico comprendido entre los siglos V
y XI. A partir del siglo VIII surgen importantes focos
artísticos entre los cristianos. Uno de ellos es el
asturiano que se desarrolla en el siglo IX fundamentalmente,
en las zonas no sometidas al dominio árabe del Reino
Asturiano. Otro foco es el mozárabe, que alcanza
su esplendor en el siglo X y que se desarrolla en territorio
musulmán al principio y en territorio cristiano más
tarde.
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Una
de las mayores particularidades del arte asturiano y grandes atractivos
para el viajero, es su localización geográfica. Ningún otro estilo
artístico español se encuentra tan estrictamente ligado a un solo
paisaje, ni forma con él una unidad estética tan bella como la
que ofrecen los edificios del prerrománico asturiano. Todos ellos
se encuentran en pleno campo y la mayoría en los alrededores de
la ciudad de Oviedo.
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Durante
el reinado de Alfonso II y Ramiro I el estilo
prerrománico alcanza su máximo esplendor con sus principales
monumentos: San Julián de los Prados, Santa María del Naranco,
San Miguel de Lillo y Santa Cristina de Lena. Es característica
común de estos edificios la esbeltez de sus proporciones,
los arcos de medio punto, las ventanas adornadas, a veces
con hermosas celosías, los contrafuertes exteriores y la bóveda
de cañón. La decoración de los monumentos asturianos debió
ser profusa, con pinturas, objetos preciosos y ricas telas.
La
escultura en muchos casos, procede de construcciones anteriores
derruidas o saqueadas. Se observan capiteles y columnas con
motivos vegetales, geométricos o animales, de época visigoda.
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Pero el estilo propio se manifiesta en los relieves que imitan forma
de cuerda o soga, el llamado "sogueado".
En
el siglo X , durante el reinado de Alfonso III, el Reino
Asturiano había adquirido una extensión que llegaba hasta el Duero.
En esta época se emprendió una política de repoblación de las tierras
conquistadas. Ello produjo la inmigración de mozárabes que venían
desde otros puntos del sur de la Península, aportando su estilo
arquitectónico propio que, poco a poco, se fue imponiendo en la
España cristiana. Bajo el reinado de Alfonso III se levantaron la
iglesia de San Salvador de Valdediós, con algunas influencias
mozárabes, así como las de San Adriano de Tuñón y San
Salvador de Priesca.
La
Cámara Santa. Está compuesta por dos capillas junto a la Catedral
de Oviedo. La capilla de San Miguel tiene un ábside cubierto por
bóveda de ladrillo y alberga ricas piezas de orfebrería de la época
de Alfonso II. La pieza más antigua es la Cruz de los Angeles,
de madera y cubierta de láminas de oro, perlas y piedras preciosas.
También se conserva la Cruz de la Victoria, de estilo franco-carolingio,
encargada por el rey Alfonso III. Las otras reliquias que completan
el conjunto de obras de orfebrería, se conservan en la catedral
de Oviedo y de Astorga (León).
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