Ribadesella
se sitúa en la desembocadura del río Sella, que trae sus aguas
desde las estribaciones del Macizo Occidental de los Picos
de Europa. Este río es bien famoso por sus salmones y por
el descenso de piraguas que el primer domingo de agosto de
cada año se disputa desde la cercana villa de Arriondas. Conserva
notables edificios como el Palacio de Cutre y otras casas
blasonadas de los siglos XVII y XVIII, lo que le ha valido
la declaración de Conjunto
Histórico-Artístico.
Sus playas y su oferta de servicios, hacen de Ribadesella
un centro turístico importante del norte de España. Siguiendo
la carretera de la costa, se suceden numerosas playas que
se han hecho famosas por su calidad y belleza. A la derecha,
paralela a la carretera, la Sierra de Cuera, que con alturas
algo superiores a los 1000 metros, es un gran mirador.
Los
numerosos establecimientos hoteleros y campings existentes
en la zona acogen en verano a los miles de visitantes
que todos los años se acercan a estos logares para disfrutar
del paisaje, gastronomía, cultura y trato de las gentes.
Llanes posee muchos atractivos, destacando el
Casco Histórico, la Muralla románica, el Torreón, hoy
Oficina de Turismo, la Basílica de Santa María y el
Palacio de Gastañaga.
El
paseo de San Pedro sobre el acantilado, ofrece una bonita
vista de la villa y del mar. Es también muy agradable
el paseo de San Antón, junto al puerto y llega hasta
las playas de Puerto Chico. Llaman la atención las numerosas
casonas de indianos que abundan por todo el municipio.
Siguiendo la ruta se puede visitar en Vidiago el monumento
megalítico de Peña Tú y pocos kilómetros después, la
cueva del Pindal. Finalmente muy cerca del límite con
Cantabria, en la localidad de Colombres, se puede
visitar el Archivo de Indianos, museo en el que se conservan
objetos y recuerdos de los viajes que en el siglo XIX
efectuaron las gentes de estas tierras a América en
busca de fortuna.